domingo, 23 de marzo de 2014

El Melo (Valizas)

Entorno de ocio nunca aburrido, siempre productivo.
Un hombre del mar, del cielo, de la tierra
del arte de congregar
de tener la puerta abierta para jugar.

Eterno aprendiz de violín,
experto en vivir, modestia incluida.

Vigoroso, profundo, cariñoso, siempre de buen humor
siempre alabando al sol
aunque le gusta la noche.

"El viaje es hacia adentro", dice
mientras recorre kilómetros 
montado en una tabla sobre un cilindro
o bailando sus piruetas camino a pescar.

Alguien nombra los principios de la vida saludable: 
come poco, duerme mucho, manténte ocupado.
Y así vive, copa más, vicio menos,
jugando al ajedrez,
cultivando con amor,
haciendo trucos en la mesa,
contando cuentos de reir, de sentir, de pensar.

Un educador, un propiciador.
Un amigo, un ser especial.