miércoles, 30 de septiembre de 2015

Hola desde el Limbo

Dicen que un avión te lleva en menos de un día a cualquier parte del planeta, pero que el alma tarda al menos una semana en llegar. Tiene sentido para mí. Me fui de Colonia con el corazón en las calles, en la música, en los amigos, en el río (contaminado y todo) y todavía por las noches mis sueños me pasean por ahí.

El cielo de Colonia algún día hace un tiempo desde el Puerto de Madera

Cuando hace un mes Malena me hizo la propuesta de venir a pasar tres meses con ella y Astrid en Bruselas, sólo me tomó un día tomar la decisión. Es que mi alma también se había quedado en nuestros días de Jamgals, y esto es lo bueno de vivir la vida libre: mi casa soy yo en cualquier lado, pero mucho más cuando la comparto con la familia del corazón.


                           
En Barajas cuatro pantallas como estas indicaban las partidas de vuelos de las siguientes tres horas. Tuve que caminar 15 minutos hasta mi puerta de embarque para el vuelo UX1171, donde dormí 2 horitas tirada arriba de mi equipaje.

Llegué a Bruselas hace cuatro días, y nos caímos bien. Sos una gran ciudad, debemos tratarnos con cuidado. Bruselas ya es sinónimo de ser mamá postiza por tres meses, practicar mi francés y exprimir el tiempo con mi hermana musical. De costado estarán las cervezas, las fritas, y el asalto cultural a ukelele amado.  El bricollage y el violín, el amasado de recuerdos, el nuevo disco de Jamgals Recargadas y la preparación a distancia de la gira Olorosa Verano 2016.


La recompensa de dos noches de aeropuertos y escasas horas de sueño: el sol naciendo en mis alas y la Pacha regalando diseños psicodélicos.

En estos cuatro días ya mi paladar estalló de sabores, mis risas tejieron mantas con las de Astrid, mis ojos escalaron eclipses sobre fachadas de ladrillos rojos y mis horarios no tienen ni pies ni cabeza. Hoy debuté en la noche y en el transporte público yendo a la première de una obra en el teatro. Y retomo el querido blog para mantenerlos al tanto de las peripecias que se vayan desenvolviendo con el transcurso de los días. A bientôt!




 
Male, Astrid, Lèo, los frutos de mar y el cordero con papas gratin en la Brasserie Georges de Uccle.

Y la luna antes del eclipse, 3.30 AM, desde la puerta de casa.




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